Fideicomiso en vida revocable en Estados Unidos
Quieres dejar las cosas más claras para tu familia, pero también conservar la libertad de cambiar de opinión. Quizás hoy piensas en quién cuidaría de una vivienda o administraría tus ahorros si algún día necesitas ayuda.
Un fideicomiso en vida revocable puede ayudarte a organizar esas decisiones y definir cómo recibirán los bienes tus seres queridos. Generalmente, puedes modificar sus instrucciones durante tu vida mientras tengas la capacidad legal necesaria.
En LOIGICA te acompañamos a evaluar si esta opción encaja con tus bienes en Estados Unidos y a preparar el documento según tus circunstancias.
Cuéntanos qué te gustaría organizar, aunque todavía no hayas decidido a quién nombrar o qué bienes incluir.
Cómo funciona un fideicomiso en vida revocable
Lo creas durante tu vida e incorporas los bienes adecuados. El fiduciario, llamado trustee en inglés, administra esos bienes conforme al documento para las personas que designes como beneficiarias.
Puedes actuar como fiduciario inicial y seguir utilizando los bienes en tu beneficio. También nombras a un fiduciario sucesor para que asuma la función cuando se cumplan las condiciones previstas, por ejemplo, ante una incapacidad o tu fallecimiento.
El documento establece cómo ocurrirá esa transición. También puede indicar si los beneficiarios recibirán los bienes de una vez o a lo largo del tiempo.
Cuándo puede encajar con tus planes
Puede ser una opción para conversar si:
La decisión también depende de los bienes que tienes y de su titularidad actual. Revisamos su utilidad para tu situación junto con los costos de preparación y administración.
Cómo incorporar bienes al fideicomiso
Firmar el documento no transfiere automáticamente tu vivienda ni tus cuentas. Incorporar bienes, un proceso conocido como funding, requiere completar las gestiones correspondientes para cada activo.
Un inmueble puede requerir una escritura de transferencia. Para una cuenta bancaria o de inversión, puede ser necesario cambiar su titularidad y presentar documentos ante la institución. Cada operación necesita revisión antes de realizarla.
Algunos activos requieren otro tratamiento. Las cuentas de jubilación, por ejemplo, necesitan asesoramiento específico sobre titularidad y beneficiarios, porque ciertos cambios pueden tener consecuencias fiscales.
El plan de implementación debe identificar qué bienes se incorporarán y quién completará cada tarea. Así sabrás qué queda pendiente después de la firma y qué gestiones requieren ayuda adicional.
Cómo te ayudamos a preparar el fideicomiso
La preparación comienza por las decisiones que quieres dejar claras. Nuestro trabajo contempla:
Puedes plantear dudas prácticas durante el proceso: qué podrías cambiar más adelante, quién asumiría la función si tu primera opción no pudiera o qué seguiría pendiente. Revisar esas preguntas forma parte de comprender lo que estás preparando.
Si vives fuera de Estados Unidos
Tu planificación estadounidense debe considerar dónde vives y cómo se relaciona con tus asuntos en ese país. Cuéntanos dónde están tus bienes y a quién quieres nombrar como fiduciario.
Quién controla las decisiones del fideicomiso puede afectar su clasificación fiscal estadounidense. Constituirlo bajo la ley de un estado no lo convierte automáticamente en un fideicomiso doméstico a efectos fiscales federales.
Identificamos las cuestiones que necesitan coordinación con asesores fiscales o profesionales de otro país. También debemos revisar cómo firmarás y completarás las transferencias acordadas.
Cómo trabajamos contigo
Revisamos tus objetivos, los bienes relevantes y los documentos existentes. Puedes hacer la primera consulta sin tener un inventario completo. Una explicación general nos ayuda a entender por dónde empezar.
Hablamos de las personas que administrarían los bienes, los beneficiarios y las instrucciones de distribución. También revisamos la flexibilidad que deseas conservar y qué ocurriría si la persona elegida no pudiera asumir su función.
Redactamos el borrador, explicamos sus disposiciones y atendemos tus preguntas. Después abordamos las formalidades de firma aplicables, para que comprendas lo que estás autorizando antes de avanzar.
Identificamos los pasos para incorporar los bienes adecuados. El alcance acordado debe precisar quién se ocupará de las escrituras, los cambios de cuentas y otras gestiones adicionales.
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Conversamos sobre lo que quieres organizar
Revisamos tus objetivos, los bienes relevantes y los documentos existentes. Puedes hacer la primera consulta sin tener un inventario completo. Una explicación general nos ayuda a entender por dónde empezar.
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Definimos las decisiones principales
Hablamos de las personas que administrarían los bienes, los beneficiarios y las instrucciones de distribución. También revisamos la flexibilidad que deseas conservar y qué ocurriría si la persona elegida no pudiera asumir su función.
3
Preparamos y revisamos el documento
Redactamos el borrador, explicamos sus disposiciones y atendemos tus preguntas. Después abordamos las formalidades de firma aplicables, para que comprendas lo que estás autorizando antes de avanzar.
4
Aclaramos las tareas de implementación
Identificamos los pasos para incorporar los bienes adecuados. El alcance acordado debe precisar quién se ocupará de las escrituras, los cambios de cuentas y otras gestiones adicionales.
Límites que conviene conocer
Crear un fideicomiso revocable no reduce por sí solo los impuestos sucesorios. Generalmente, tampoco protege tus bienes frente a tus propios acreedores. Las exenciones existentes y la legislación aplicable necesitan un análisis específico.
Si tu principal preocupación es fiscal o se relaciona con acreedores, conviene hablarlo desde el inicio. Esos objetivos requieren una evaluación separada y no deben darse por resueltos al firmar este documento.
Elegir entre un fideicomiso revocable y uno irrevocable exige revisar cuánto control deseas conservar y qué cambios podrías realizar. Puedes conocer las otras opciones en la página general de fideicomisos antes de decidir.
Explorar las opciones de fideicomiso →Preguntas frecuentes
¿Un fideicomiso en vida revocable evita el proceso sucesorio?
Los bienes correctamente incorporados generalmente se transmiten conforme al fideicomiso sin pasar por probate, el proceso sucesorio judicial. Los bienes que queden fuera pueden necesitar ese proceso. Además, el fideicomiso requiere su propia administración: evitar probate no significa que la distribución sea inmediata.
¿Puedo modificarlo o revocarlo más adelante?
Generalmente sí, mientras tengas la capacidad legal necesaria y sigas el documento y la ley aplicable. Si el fideicomiso tiene varios constituyentes, puede haber límites a lo que cada persona puede modificar. Conviene revisar esas condiciones antes de hacer cambios.
¿Puedo ser mi propio fiduciario?
A menudo, sí. Puedes administrar los bienes del fideicomiso y utilizarlos en tu beneficio. Tu residencia y los vínculos internacionales requieren revisión antes de decidir quién ejercerá esa función y quién podría sucederte.
¿Cuánto cuesta un fideicomiso en vida?
Depende del trabajo de redacción e implementación. Las transferencias de inmuebles, la participación de varias jurisdicciones o la coordinación con otros asesores pueden ampliar el alcance. Pregunta qué cubren los honorarios y qué tareas requieren una contratación separada.
¿Todavía necesito un testamento y un poder notarial?
Con frecuencia siguen siendo útiles. Un testamento puede abordar bienes que queden fuera del fideicomiso. Un poder para asuntos económicos puede autorizar gestiones sobre otros bienes o cuestiones. Cada documento debe coordinarse con los demás.
¿Qué ocurre después de mi fallecimiento?
El fiduciario sucesor cumple las instrucciones y obligaciones previstas en el documento y la ley aplicable. Puede tener que reunir bienes, atender gastos e impuestos y realizar distribuciones. Las instrucciones también pueden exigir que siga administrando determinados bienes para los beneficiarios.
Hablemos de lo que quieres dejar previsto
Cuéntanos qué bienes tienes en Estados Unidos y a quiénes quieres tener presentes en tu planificación. Nuestro equipo revisará tu consulta y te contactará para explicar el siguiente paso. Una descripción breve es suficiente para comenzar.
Información general, no asesoramiento jurídico ni fiscal individual. Las opciones dependen de tus circunstancias y de la ley aplicable. Contactar a LOIGICA no establece por sí solo una relación profesional.